La Liqui Moly Pasta Cerámica es una pasta lubricante semisintética blanca y libre de metales, especialmente desarrollada para aplicaciones sometidas a altas temperaturas, elevadas presiones y condiciones extremas. Su fórmula evita el gripado, la soldadura en frío, la corrosión y el efecto stick-slip (movimiento a tirones), garantizando un funcionamiento suave y una protección duradera de los componentes.
Gracias a su excelente resistencia al agua, ácidos, lejías y temperaturas extremas, es ideal para lubricar superficies deslizantes, uniones roscadas, pasadores, bridas, husillos y componentes del sistema de frenos. Además, protege frente al desgaste y la corrosión, evitando ruidos de frenado y facilitando futuros desmontajes.
Modo de empleo: Limpiar completamente las superficies eliminando suciedad, grasa y humedad. Aplicar una fina capa de pasta con un pincel, brocha o paño que no deje fibras sobre la zona a tratar. Utilizar únicamente la cantidad necesaria según la aplicación.