El Liqui Moly Diesel Purge 250 ml es un aditivo de alto rendimiento diseñado para limpiar en profundidad el sistema de inyección de los motores diésel, eliminando depósitos en inyectores y cámara de combustión para recuperar el rendimiento original del motor. Su avanzada fórmula evita la formación de nuevas incrustaciones, protege los componentes del sistema de combustible y mejora la combustión, proporcionando un funcionamiento más suave y eficiente.
Además de limpiar el sistema de inyección, aumenta el índice de cetano, mejora la inflamabilidad del combustible y protege frente a la corrosión y el desgaste. Compatible con motores diésel equipados o no con filtro de partículas (DPF), también puede utilizarse con biodiésel, combustibles HVO y XTL. Su efecto protector y limpiador se mantiene hasta 2.000 km tras la aplicación.
Modo de empleo: Añadir el contenido del envase directamente al depósito de combustible. Un envase de 250 ml trata hasta 75 litros de combustible diésel (dosificación 1:300). Para mantener limpio el sistema de inyección, se recomienda utilizar el producto aproximadamente cada 2.000 km. También es apto para motores que funcionan con combustibles diésel de bajo contenido en azufre.